
El Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 enfrenta un inesperado desafío logístico tras agotarse 10,000 preservativos en apenas 72 horas. La dotación inicial, destinada a los diversos puntos de las villas olímpicas, desapareció con una rapidez que sorprendió a las autoridades italianas. Ante esta situación, el comité ha tenido que anunciar un reabastecimiento urgente para garantizar las medidas preventivas tradicionales entre los 2,900 atletas que compiten en esta histórica edición compartida entre Milán y Cortina d’Ampezzo.
La escasez ha generado una mezcla de humor y preocupación en las delegaciones, especialmente considerando que el cálculo inicial de tres unidades por deportista resultó insuficiente frente a la intensa vida social del evento. Mientras medios como el Corriere della Sera bromean sobre la adrenalina de la cohabitación, los atletas buscan alternativas en las áreas comunes. En Milán, las salas de relajación con luz tenue y biombos se han convertido en refugios de privacidad ante la prohibición de recibir visitas externas en los alojamientos oficiales.

A diferencia de los 300,000 ejemplares distribuidos en París 2024, la cifra en Italia ha sido drásticamente menor, lo que evidencia una previsión conservadora por parte de la organización. El gobernador de Lombardía, Attilio Fontana, respaldó la distribución gratuita bajo el lema de «salud y sentido común», disponiendo incluso que el stock de Milán incluya el símbolo regional. Esta medida busca no solo proteger a los deportistas, sino también normalizar la prevención en un contexto de alta presión competitiva y convivencia internacional.

En medio de este escenario, las redes sociales han amplificado historias de romance y propuestas de matrimonio, como la de Connor Watkins a la esquiadora Breezy Johnson. Con San Valentín a la vuelta de la esquina y la competencia en su punto máximo, la demanda de productos de cuidado personal subraya la faceta más humana de los Juegos. Por ahora, mientras llega el nuevo cargamento, los protagonistas de la cita invernal recurren a la imaginación y a los videojuegos para gestionar el tiempo libre en las villas.




