
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo difundió imágenes del líder indígena Brooklyn Rivera, de 73 años, internado en un hospital de Managua en condición delicada. Rivera, máximo dirigente del partido miskito Yatama y exlegislador, permanecía bajo condición de «desaparición forzada» desde su detención en 2023.
Las fotografías oficiales muestran al detenido visiblemente deteriorado, conectado a un respirador y con alimentación intravenosa. Según el reporte estatal, el paciente sufre complicaciones respiratorias, falla multiorgánica e infección pulmonar desde marzo. Ante esto, la vicepresidenta Murillo afirmó que el líder recibe atención médica completa.
La exhibición pública desató el repudio de la ONG Colectivo Nicaragua Nunca Más, que calificó la acción como una «práctica cruel e inhumana» y un crimen de Estado. Por su parte, la hija del dirigente y organizaciones como Amnistía Internacional exigieron una evaluación médica independiente, responsabilizando directamente al gobierno por la vida de Rivera.
Este caso evoca los fallecimientos bajo custodia del exjefe del Ejército Humberto Ortega y del exguerrillero Hugo Torres, cuyos deterioros de salud también fueron expuestos por las autoridades nicaragüenses antes de morir en prisión.



