
La boxeadora argelina Imane Khelif, medallista de oro en París 2024, ha roto el silencio sobre la polémica de género que marcó su participación olímpica. En una entrevista con el diario francés L’Équipe, Khelif confirmó que posee el gen SRY (asociado al cromosoma Y) de forma natural, pero fue enfática al aclarar: “No soy trans, soy una mujer”.
Para cumplir con las normativas deportivas y silenciar las críticas, la atleta de 26 años reveló que se sometió a tratamientos hormonales para reducir sus niveles de testosterona antes de las competiciones. «Para el torneo de clasificación en Dakar, reduje mi nivel de testosterona a cero», explicó, subrayando que su condición es biológica y que siempre ha vivido y sido reconocida como mujer en su comunidad.

A pesar de los ataques de figuras como Donald Trump y Elon Musk, Khelif mantiene la frente en alto. De cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, la boxeadora aseguró estar dispuesta a someterse a las nuevas pruebas genéticas obligatorias de World Boxing. Con su historial médico ya enviado a los organismos internacionales, Khelif reafirma que su éxito en la categoría de -66 kg fue fruto del esfuerzo y la legalidad deportiva.



