
Este jueves 19 de febrero de 2026, el presidente Donald Trump inauguró en Washington D. C. la reunión inaugural de la Junta de la Paz, una nueva organización internacional que busca resolver conflictos globales, comenzando por la reconstrucción de la Franja de Gaza. El evento, realizado en el recientemente rebautizado «Instituto de la Paz Donald J. Trump», contó con la presencia de mandatarios como Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay) y Nayib Bukele (El Salvador).

La agenda principal se centra en el frágil alto al fuego en Gaza y la recaudación de fondos. Trump anunció una inversión inicial de $10,000 millones por parte de Estados Unidos, sumada a otros $7,000 millones comprometidos por los países miembros. Estos recursos se destinarán a ayuda humanitaria, infraestructura y el desarme de Hamás.


Estructura y controversia
La Junta ha generado debate por su estructura de poder. Trump posee derecho de veto exclusivo y una presidencia vitalicia que trasciende su mandato en la Casa Blanca. De los 60 países invitados, solo 27 se han adherido formalmente, destacando la ausencia de las potencias de Europa Occidental. Países como Francia han expresado su preocupación de que este organismo compita con las funciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Con un enfoque pragmático y empresarial, la Junta planea instalar el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG) para supervisar la transición en el territorio.




