
La tensión entre Teherán y Washington ha alcanzado un punto crítico tras las declaraciones de Donald Trump sobre un posible «ataque limitado». El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, fue tajante al afirmar que no existen agresiones menores: «Un acto de agresión se considerará un acto de agresión. Punto final», aseguró, prometiendo una respuesta contundente bajo el derecho de legítima defensa.
Contexto de presión y diplomacia
Mientras Trump ordena despliegues navales en Oriente Medio y se otorga un plazo de «diez a quince días» para decidir el uso de la fuerza, la vía diplomática sigue abierta:
- Negociaciones: Este jueves se celebrará en Ginebra la tercera ronda de contactos indirectos con mediación de Omán.
- Actores clave: El equipo estadounidense cuenta con Jared Kushner y Steve Witkoff; por su parte, Irán busca el levantamiento de sanciones que asfixian su economía.
Inestabilidad Regional e Interna
La situación se complica por la evacuación de personal no esencial en la embajada de EE. UU. en Beirut y las advertencias de Hezbolá. Paralelamente, el régimen iraní enfrenta una fuerte presión interna con protestas estudiantiles en Teherán, donde se han reportado quemas de banderas oficiales. Mientras tanto, Israel se declara en alerta máxima ante cualquier escenario de escalada.



