
El viceprimer ministro irlandés, Simon Harris, ha anunciado una ambiciosa agenda digital para el próximo año, aprovechando que Irlanda asumirá la presidencia rotatoria de la Unión Europea. Harris tiene como objetivo principal impulsar dos medidas que transformarían radicalmente la interacción en el entorno digital europeo: la prohibición de los perfiles anónimos y la restricción del acceso de menores a las redes sociales.
Harris argumenta que la capacidad de ocultarse tras identidades falsas facilita el acoso, la desinformación y los discursos de odio. Al proponer la eliminación de las cuentas anónimas, busca que los usuarios rindan cuentas por sus acciones en línea, fomentando un espacio digital más transparente y seguro para todos los ciudadanos de la UE.
Inspirado en el modelo implementado recientemente por Australia, el mandatario irlandés también promoverá una prohibición a nivel europeo que impida a los niños acceder a las redes sociales. Esta medida responde a la creciente preocupación sobre el impacto de los algoritmos y el contenido inapropiado en la salud mental y el desarrollo de los menores.
Con estas propuestas, Irlanda pretende posicionarse como el motor de una nueva era de responsabilidad digital en el bloque comunitario, equilibrando la libertad de expresión con la seguridad ciudadana y la protección de los más vulnerables.



