

En un gesto que refuerza la alianza histórica entre ambas naciones, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, anunció la donación de 250 árboles de cerezo a la ciudad de Washington D.C. El anuncio se realizó durante una reunión con el presidente Donald Trump en el Palacio Akasaka, en Tokio, como parte de la gira asiática del mandatario.
Esta donación tiene como objetivo conmemorar el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos, que se celebrará el 4 de julio de 2026. Además de los emblemáticos árboles, Takaichi confirmó que la prefectura de Akita proporcionará los fuegos artificiales para las festividades, deseando al pueblo estadounidense una «celebración magnífica».
El regalo evoca la tradición iniciada en 1912, cuando el alcalde de Tokio, Yukio Ozaki, obsequió 3,000 cerezos que hoy son un ícono turístico de la capital estadounidense. Mientras Trump planea festejos a gran escala —incluyendo un posible arco de triunfo—, los nuevos cerezos se sumarán a los miles que ya adornan la cuenca del río Potomac, simbolizando una renovada etapa de cercanía política y cultural entre los dos países.



