
El balance oficial provisional registra al menos 235 víctimas mortales y más de 4,300 heridos tras el devastador doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela. Las autoridades y los organismos internacionales continúan las labores de búsqueda a contrarreloj, advirtiendo que la cifra de fallecidos podría incrementarse significativamente debido a la gran cantidad de personas atrapadas bajo los escombros, principalmente en zonas colapsadas de Caracas y el estado La Guaira.
Ante la magnitud de la tragedia, calificada como el sismo más potente en el país en los últimos 125 años, la comunidad internacional respondió de forma masiva. Países como Estados Unidos, España, El Salvador y diversas naciones de América Latina ya enviaron contingentes de rescatistas, personal médico y toneladas de ayuda humanitaria. De igual forma, la ONU movilizó un equipo de respuesta rápida para coordinar albergues y agua potable.
Por su parte, el Gobierno venezolano decretó el Estado de Emergencia Nacional para agilizar el despliegue militar y los protocolos de contingencia. Mientras las réplicas continúan y obligan a la población a pernoctar en las calles, los equipos de Protección Civil y bomberos trabajan sin descanso removiendo estructuras colapsadas en los barrios más críticos de la capital.



