
La Asamblea General de la ONU aprobó este miércoles por trigésima cuarta vez consecutiva la resolución contra el embargo de Estados Unidos a Cuba. Sin embargo, la jornada reflejó un evidente giro geopolítico que dejó a La Habana con su nivel de respaldo internacional más bajo en décadas.
El texto obtuvo 130 votos a favor, lejos de las 165 adhesiones registradas en 2025. En contraste, los rechazos subieron de 7 a 17 y las abstenciones se duplicaron al pasar de 12 a 25. Naciones latinoamericanas como Colombia, Costa Rica y Ecuador se sumaron a Estados Unidos en el voto en contra, mientras que países europeos como Alemania e Italia se abstuvieron por primera vez en más de treinta años. Por su parte, Venezuela y Guatemala no estuvieron presentes en el pleno.
La sesión registró momentos de alta tensión durante el cruce de acusaciones entre el canciller cubano Bruno Rodríguez y el embajador estadounidense Mike Waltz. Rodríguez denunció que las sanciones provocan pérdidas diarias por 22,9 millones de dólares, a lo que la delegación norteamericana respondió endureciendo su postura diplomática. Pese al desgaste en las votaciones, el presidente Miguel Díaz-Canel celebró el resultado como un triunfo del pueblo cubano.



