
El rumbo del fútbol salvadoreño podría dar un giro importante. Los 12 equipos de la Primera División respaldaron de manera unánime la candidatura de Yamil Bukele para la presidencia del comité ejecutivo de la Federación Salvadoreña de Fútbol (Fesfut), convirtiéndolo en su carta fuerte para liderar el futuro de la disciplina en el país.
La decisión se tomó durante una reunión sostenida anoche entre el presidente del Instituto Nacional de los Deportes (Indes) y los dirigentes de la Primera División. El anuncio fue confirmado por Samuel Gálvez, presidente de la liga, quien señaló que el apoyo fue dado de forma personal por cada dirigente, aunque ya se prepara un comunicado oficial que ratifica la postura de la institución.
“Dentro de poco van a ver un comunicado donde la Primera División informa que obtuvo el respaldo unánime de todos los presidentes. También, cuando nos corresponda nombrar a la persona, él será postulado como presidente para esa candidatura”, expresó Gálvez.
La candidatura de Yamil Bukele, respaldada también por su hermano, el presidente Nayib Bukele, no enfrenta hasta el momento ninguna competencia seria. Aunque no ha estado ligado de manera directa al fútbol, su experiencia en la gestión deportiva como presidente de Indes y al frente de la Federación Salvadoreña de Baloncesto lo coloca como un perfil idóneo para asumir la conducción de la Fesfut.
El dirigente de Zacatecoluca, Roberto Campos, coincidió en que la decisión se tomó sin condiciones, con el único objetivo de que el fútbol nacional retome el rumbo. “La votación fue espontánea, lo que queremos es que el fútbol camine y creemos que él es la persona ideal”, afirmó.

Además, Campos adelantó que como parte de la logística para la elección del nuevo comité, la liga también votó para que Yamil Bukele represente a la Primera en la organización interna del proceso, y reveló que el estadio Antonio Toledo Valle será intervenido próximamente.
Con este respaldo sólido, Yamil Bukele se perfila como el candidato natural para presidir la Fesfut, en un momento clave para la reestructuración y el fortalecimiento del balompié salvadoreño.



