
La Comisión Europea ha otorgado su visto bueno a la adquisición de la empresa estadounidense Downtown por parte de Universal Music Group (UMG), en una operación valorada en 775 millones de dólares. Tras meses de una exhaustiva investigación iniciada en julio, el regulador europeo determinó que la transacción es viable bajo estrictos compromisos estructurales. El principal requisito para autorizar la fusión fue la desinversión total de la plataforma de gestión de regalías Curve, propiedad de Downtown, para evitar distorsiones en el mercado musical.
Bruselas había manifestado previamente su preocupación debido a que esta unión podría otorgar a UMG, el gigante de la edición musical, acceso a datos comerciales sumamente sensibles de sus competidores directos. Downtown gestiona catálogos de millones de artistas, y la posesión de su tecnología operativa representaba un riesgo para la libre competencia. Para resolver este conflicto, las partes acordaron la venta íntegra de Curve, incluyendo su personal, software especializado, base de clientes y la totalidad de los datos procesados.
Con la eliminación de Curve del paquete de adquisición, el Ejecutivo europeo concluyó que la transacción ya no plantea amenazas para el ecosistema de la industria. UMG, que cuenta en sus filas con estrellas globales como Taylor Swift y Billie Eilish, podrá ahora integrar a su filial Virgin Music Group los activos de Downtown. Esta decisión marca el cierre de la última etapa regulatoria necesaria, permitiendo que la multinacional con sede en los Países Bajos consolide su liderazgo en el sector de la gestión de derechos.
A pesar de la autorización, el sector independiente, representado por la organización Impala, ha expresado su rechazo y preocupación ante el fortalecimiento de la hegemonía de Universal. Mientras la filial Virgin Music celebra la proximidad del cierre de la compra en las próximas semanas, los sellos independientes temen que el peso de este nuevo gigante afecte su capacidad competitiva. Sin embargo, para la Comisión, los compromisos adoptados son suficientes para salvaguardar la transparencia y el equilibrio en el mercado musical europeo.



