
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, condenó enérgicamente las atrocidades cometidas por Rusia tras una intensa oleada de ataques nocturnos con misiles balísticos y drones sobre Kiev, los cuales dejaron un saldo de al menos 17 personas fallecidas. Ante la constante escalada de bombardeos contra objetivos civiles, la funcionaria reafirmó que Moscú debe asumir el costo financiero de la destrucción causada.
Para apoyar la resistencia del pueblo ucraniano, Von der Leyen anunció la asignación de 1.400 millones de euros provenientes de las ganancias generadas por los activos del Banco Central de Rusia inmovilizados en territorio europeo. Cabe recordar que, aunque los fondos de Moscú permanecen congelados desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022, los rendimientos extraordinarios generados —que ya alcanzan los 8.000 millones de euros— se están canalizando hacia Kiev.
De esta nueva partida presupuestaria, el 95% (equivalente a 1.330 millones de euros) se utilizará a través del Mecanismo de Cooperación de Préstamos para respaldar el reembolso de la deuda ucraniana con el G7 y la Unión Europea. El resto, unos 70 millones de euros, se destinará mediante el Mecanismo Europeo para la Paz a la asistencia militar directa para las tropas ucranianas.



