

El delantero polaco Robert Lewandowski vivió una noche cargada de profunda emoción en el Camp Nou, escenario donde fue despedido entre aplausos y ovaciones de la afición en el que habría sido su último partido como local vistiendo la camiseta del FC Barcelona. El ambiente en el mítico recinto se transformó rápidamente en un homenaje espontáneo y lleno de gratitud hacia el atacante.
Durante las acciones del encuentro, el futbolista fue sustituido en la segunda mitad en medio de un estruendoso aplauso masivo. Compañeros de equipo, rivales y miles de aficionados en las gradas se unieron para reconocer su trayectoria. Conmovido por el gesto, Lewandowski respondió con señales de agradecimiento y visibles lágrimas, regalando una de las postales más conmovedoras de la temporada.
Tras el pitazo final, el artillero polaco expresó su sincero agradecimiento a la institución y a la hinchada, recordando con orgullo sus cuatro temporadas en el club catalán, donde registró una importante cifra de goles y contribuyó a la conquista de títulos. La afición culé le dedicó cánticos prolongados, sellando una despedida histórica en el fútbol español.



