
En una recepción marcada por las bromas y el protocolo deportivo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió a Lionel Messi y al plantel del Inter Miami en la Sala Este de la Casa Blanca. El encuentro, que ocurre tras la reciente victoria del equipo en la MLS, permitió ver por primera vez al astro argentino junto al mandatario republicano en un ambiente distendido.

Durante la recepción, Trump elogió el talento de Messi, mencionando incluso que su hijo Barron es un gran admirador suyo. «Es un gran privilegio darte la bienvenida», afirmó el presidente, quien no perdió la oportunidad de bromear comparando al capitán argentino con leyendas como Pelé y su conocido favorito, Cristiano Ronaldo. Por su parte, Messi, vestido con el traje oficial del club, entregó una pelota firmada al mandatario, mientras que Jorge Mas, copropietario del equipo, le obsequió una camiseta con el número 47.

El evento no estuvo exento de tintes políticos, ya que Trump inició el acto con un discurso sobre la situación en Medio Oriente y Latinoamérica antes de invitar al equipo al Salón Oval. Al ritmo de «We are the champions», el plantel celebró este reconocimiento oficial previo a su compromiso deportivo en Baltimore. Esta visita cierra un ciclo de expectativas, luego de que el argentino no pudiera asistir a una condecoración previa bajo la administración anterior por motivos de agenda.




