
Durante la presentación de la colección primavera-verano 2027 en el emblemático edificio histórico La Conciergerie, Victoria Beckham y David Beckham se convirtieron en el centro de atención de la moda parisina. La diseñadora sorprendió al cierre de la velada luciendo un traje gris de inspiración masculina y corte amplio, un claro guiño a la sobria sastrería y los volúmenes que dominaron la pasarela.
Por su parte, David Beckham siguió su fórmula clásica desde la primera fila luciendo un impecable traje negro ajustado, acompañado por sus hijos Romeo, Cruz y Harper. La cuidada sintonía estética de la pareja y el respaldo familiar reforzaron el rol de la firma británica como un referente consolidado dentro del circuito internacional, tras sus inicios en Nueva York en 2008.
La propuesta desveló 44 salidas donde destacaron los trajes holgados, abrigos de tafetán, tejidos livianos y transparencias, creando un armonioso contraste entre siluetas estructuradas y movimiento. Con este despliegue de elegancia rodeado por hileras de velas, la marca demostró una vez más su notable evolución y madurez creativa.



