
Los New York Knicks desataron la locura total en la Conferencia Este. Con una aplastante victoria de 130-93 en el Juego 4, el equipo neoyorquino barrió la serie (4-0) ante los Cleveland Cavaliers y selló su boleto de regreso a las Finales de la NBA por primera vez desde 1999.
El dominio en la duela fue absoluto. Karl-Anthony Towns firmó un doble-doble descomunal con 19 puntos y 14 rebotes, respaldado por un letal OG Anunoby (17 unidades). La ofensiva fue tan coral que cinco jugadores terminaron en doble dígito, destacando Landry Shamet con 16 tantos desde la banca, junto a Mikal Bridges y Jalen Brunson con 15 cada uno. El partido se sentenció tan rápido que los titulares descansaron casi todo el último cuarto.
Racha imparable y un rival por definir Con este triunfo, los Knicks encadenaron 11 victorias consecutivas en estos playoffs, una racha histórica que no se veía en la liga desde los Warriors de 2017.
Ahora, los dirigidos por Mike Brown —quien emula el hito de llegar a las Finales en su primer año con el equipo— esperan al campeón del Oeste, serie que disputan ferozmente los Oklahoma City Thunder y los San Antonio Spurs. La gran batalla por el anillo arrancará el próximo 3 de junio.



