
Desde los pies de la Acrópolis en Atenas, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este miércoles que la civilización occidental atraviesa un «punto de inflexión» decisivo. Durante su intervención en Grecia, el funcionario instó al Viejo Continente a «despertar de su largo letargo» y recuperar la confianza en los valores, capacidades e identidad histórica que definieron a Occidente.
Rubio señaló que la pérdida de fe en los principios occidentales, sumada a la debilidad industrial, el desarme y la apertura de fronteras, ha permitido a potencias adversarias ganar terreno. Frente a este panorama, defendió la agenda de la administración del presidente Donald Trump, orientada a reindustrializar la economía, proteger cadenas de suministro y fortalecer la defensa nacional ante amenazas crecientes como el terrorismo y la agresión externa.
No obstante, la diplomacia estadounidense mostró un tono constructivo hacia sus socios. Rubio destacó señales alentadoras en el continente, celebrando el incremento del gasto militar y la producción estratégica tras los pactos alcanzados en la OTAN. Finalmente, reafirmó la vigencia de la alianza trasatlántica al sostener que la relación entre ambas regiones no es un juego de suma cero, enfatizando la necesidad de triunfar conjuntamente.



