
El alcalde de San Salvador Centro, Mario Durán, rompió los viejos esquemas de desalojos forzados y demostró que el entendimiento es la clave del éxito. A través de un intenso proceso de diálogo y negociación pacífica con los comerciantes por cuenta propia, la municipalidad logró el desmontaje voluntario de 250 puestos de venta que bloqueaban el corazón de la capital.
Este logro desactiva la tensión social y da luz verde a la Fase 6, Etapa 2 del Plan de Revitalización del Centro Histórico. Las cuadrillas municipales habilitaron de inmediato el paso vehicular y peatonal en tramos neurálgicos de la 1ª y 3ª Calle Poniente, zonas que por años sufrieron un colapso total y que hoy vuelven a ser accesibles para todos los salvadoreños.


Para Durán, el éxito de la operación radica en haber escuchado a los vendedores, quienes aceptaron una reubicación digna en los mercados locales para sumarse al proyecto de modernización. El jefe edilicio dejó claro que esta transformación urbana no es un maquillaje temporal, sino un legado histórico indispensable para el desarrollo de una capital moderna, organizada y con visión de futuro.
“Esta no es una obra temporal ni una intervención pasajera, esta transformación histórica es un legado que trascenderá para siempre. Seguimos avanzando con pasos firmes hacia una ciudad moderna y organizada”, expresó




