
El cierre del 2025 trae consigo las tradicionales celebraciones de medianoche, pero para los perros y gatos de El Salvador, esta festividad suele convertirse en una pesadilla. Debido a que su capacidad auditiva es hasta cuatro veces superior a la humana, los estruendos de la pirotecnia no solo les causan miedo, sino dolor físico y un estrés profundo.
Especialistas en medicina veterinaria advierten que la exposición a estos ruidos puede provocar taquicardia, ataques de pánico, desorientación y, en casos extremos, paros cardíacos. Ante este panorama, es fundamental tomar medidas preventivas para proteger a los «consentidos del hogar».

Recomendaciones clave:
- Crear un refugio seguro: Prepare una habitación aislada, cierre ventanas y cortinas para disminuir el impacto visual y auditivo.
- Ambientación: Coloque música relajante o deje encendida la televisión para generar un «ruido blanco» que camufle las explosiones.
- Acompañamiento: No deje sola a su mascota. Su presencia les brinda seguridad y evita que intenten escapar y se pierdan.
- Paseo previo: Realice una caminata larga durante la tarde para que el animal llegue cansado y menos alerta a la medianoche.
- Cero automedicación: Nunca administre sedantes sin supervisión médica, ya que algunos fármacos inhiben el movimiento pero no el miedo, empeorando la angustia del animal.
Una tenencia responsable implica celebrar sin que otros sufran. ¡Protejamos a quienes no tienen voz!



