
Dos décadas después del estreno que cambió la televisión infantil, Miley Cyrus regresa a sus orígenes con un especial que aterriza este martes en Disney+. El documental no es solo un viaje nostálgico; es el cierre de una herida y la reconciliación definitiva de la artista con el alter ego que la catapultó al estrellato mundial.
En un evento íntimo en Los Ángeles, Cyrus expresó su gratitud hacia los fans: «Hannah Montana me hizo estrella, pero mis seguidores me dieron esta vida». El especial, de una hora de duración, transforma el icónico set de la casa de los Stewart en Malibú en una sala de confesiones donde la cantante, junto a Alex Cooper, repasa los hitos de la serie.
Un reencuentro cargado de estrellas y música
El documental destaca por su profundidad emocional y participaciones clave:
- Legado familiar: Tish y Billy Ray Cyrus reflexionan sobre el impacto de la fama temprana y los secretos del rodaje.
- Voces del pop: Selena Gomez recuerda su etapa como Mikayla, mientras que Chappell Roan analiza a Hannah como un referente de autenticidad.
- Banda sonora de una generación: Miley interpreta nuevas versiones de clásicos como The Climb y The Best of Both Worlds.
A diferencia del adiós de 2011, marcado por el hartazgo, esta despedida frente al vidrio de la casa Stewart nace del amor y la aceptación. Es, finalmente, el abrazo de Miley a la niña de la peluca rubia que le permitió conquistar el mundo.



