
La cifra de muertos por la inmensa riada que arrasó comunidades en el norte de Nepal subió a 469 personas. Las fuerzas de seguridad continúan la intensa búsqueda de cientos de desaparecidos cerca de la frontera con la región autónoma del Tíbet, según informaron las autoridades policiales.
El distrito de Chitwan figura como el más golpeado con 178 víctimas mortales, seguido por Nawalparasi Este con 110. Hasta el momento, más de 1,545 personas heridas han recibido atención médica, mientras decenas permanecen hospitalizadas en el Valle de Katmandú. Un despliegue de 13,000 efectivos, entre policías y soldados del Ejército, trabaja en la zona afectada e intenta rescatar a 100 personas atrapadas en un túnel hidroeléctrico.
La Organización de Naciones Unidas advirtió sobre las severas complicaciones para acceder a los puntos más críticos debido al colapso de puentes, carreteras y vías cubiertas de barro. La Autoridad Nacional para la Gestión de Desastres contabiliza cerca de 977 personas en paradero desconocido, incluyendo a 517 extranjeros.
Sumando los reportes de las autoridades chinas en la zona fronteriza, el balance global roza ya los 502 fallecidos y más de 1,400 desaparecidos.



