
El Complejo Deportivo Cuscatlán en San Salvador se convirtió en un epicentro de euforia indie pop con el primer concierto de Foster the People en el país. Miles de fanáticos, muchos procedentes de Honduras y otros rincones de la región, abarrotaron el venue para la parada salvadoreña de la gira «Paradise State of Mind Tour».
La banda californiana, liderada por Mark Foster, no defraudó: a las 8:00 p.m., tras la energética apertura de la agrupación mexicana Disco Bahía, las luces se apagaron y el show explotó con «Lost in Space», un arranque cósmico que invocó el espíritu de su álbum homónimo.
El setlist fue un viaje nostálgico y vibrante: «Helena Beat» y «Waste» desataron coros masivos, mientras «Coming of Age» y «Pseudologia Fantastica» inyectaron frescura de discos recientes. El clímax llegó con himnos como «Pumped Up Kicks», que erizó la piel colectiva, y «Sit Next to Me», donde el público saltó al unísono.



Mark Foster, carismático y conectado, saludó efusivamente: «¡El Salvador!», avivando la exitada noche. «Houdini» y «Don’t Stop» mantuvieron el pulso alto, con confeti y luces estroboscópicas amplificando la magia.
La atmósfera fue eléctrica: abrazos entre desconocidos, lágrimas de emoción y un mar de celulares capturando cada riff. Para los asistentes, fue más que un show; un reencuentro generacional.
Foster the People demostró por qué su indie ecléctico trasciende fronteras, dejando a San Salvador con promesas de regreso. Una noche histórica que fusionó nostalgia y euforia en 90 minutos de pura catarsis musical.



