
En un giro histórico para la diplomacia del Cono Sur, los cancilleres de Bolivia y Chile, Fernando Aramayo y Francisco Pérez Mackenna, manifestaron este jueves su firme voluntad de avanzar hacia el restablecimiento de relaciones diplomáticas, rotas formalmente desde 1975.
El encuentro, que inició en la zona fronteriza y culminó en la Cancillería de La Paz, marca un punto de inflexión tras el fracaso de las negociaciones entre los dictadores Banzer y Pinochet hace cinco décadas. Bajo el liderazgo de los actuales mandatarios, Rodrigo Paz (Bolivia) y José Antonio Kast (Chile), la agenda bilateral ha cobrado un nuevo dinamismo enfocado en el pragmatismo y el futuro.
Puntos clave del encuentro:
- Diplomacia: Compromiso al más alto nivel para normalizar vínculos suspendidos por la histórica demanda marítima.
- Migración: Coordinación estrecha en el control fronterizo. Pese a la construcción de una zanja por parte de Chile para frenar la migración irregular, el gobierno boliviano no ha presentado objeciones.
- Comercio: Intención de profundizar el intercambio económico y la cooperación regional.
El canciller chileno destacó la construcción de una «agenda positiva con mirada de futuro», dejando entrever que, aunque el reclamo marítimo persiste en la memoria histórica, la prioridad actual reside en la seguridad y la integración económica.




