
En un gesto de comunión y servicio, monseñor Giancarlo Dellagiovanna manifestó su profunda gratitud tras ser nombrado por el papa León XIV como el nuevo nuncio apostólico en El Salvador. El anuncio, realizado este sábado, marca el inicio de una misión diplomática y pastoral centrada en el acompañamiento al pueblo salvadoreño y el fortalecimiento de la unidad eclesial.
El prelado recibió la noticia con «gozo y gratitud», enviando un emotivo mensaje en el que destacó su disposición para ser «la mirada de Pedro» en el país. Dellagiovanna subrayó su deseo de actuar como un puente que permita al Santo Padre comprender de cerca las necesidades y aspiraciones de la nación. Asimismo, solicitó al clero, a los religiosos y a los fieles que lo acompañen con sus oraciones para el éxito de su gestión.
Durante su intervención, el diplomático resaltó su cercanía espiritual con la identidad salvadoreña, encomendando su labor a la protección de Nuestra Señora de la Paz. Además, invocó la bendición del Divino Salvador del Mundo y de san Óscar Arnulfo Romero sobre la tierra cuscatleca. Con esta designación, la Santa Sede reafirma su compromiso de diálogo en El Salvador, en un momento clave para abordar los desafíos sociales y pastorales del país.




