
La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó este miércoles que el riesgo global de la actual epidemia de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda es «bajo», aunque se mantiene alto a nivel nacional y regional. El brote, que ya registra 600 casos sospechosos y 139 muertes, fue calificado como una emergencia de salud pública internacional, pero no como una emergencia pandémica.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, detalló que el organismo ya desplegó personal, suministros y 3.9 millones de dólares para apoyar a las autoridades locales. El temor principal de las autoridades radica en que la epidemia es causada por la variante Bundibugyo, para la cual actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados.
La preocupación aumenta debido a que se han detectado contagios en zonas urbanas, casos entre trabajadores sanitarios y un importante movimiento de población en las áreas afectadas. Entre los 51 casos confirmados destaca un ciudadano estadounidense que trabajaba en la región y que ya fue trasladado a Alemania para recibir atención médica, mientras los equipos internacionales intentan frenar el avance del virus en el terreno.



