
El Gobierno de España y la OMS concluyen este lunes el operativo de desembarco del crucero MV Hondius en el puerto de Granadilla de Abona, Tenerife. Tras detectarse un brote de hantavirus en el Atlántico Sur, el buque ultima preparativos para zarpar hacia Róterdam, donde será desinfectado.
De las 54 personas que permanecían a bordo, 22 pasajeros de diversas nacionalidades (australianos, británicos y neozelandeses, entre otros) volarán hoy hacia los Países Bajos. Mientras tanto, los 14 españoles evacuados cumplen cuarentena en el hospital militar Gómez Ulla de Madrid, permaneciendo por ahora asintomáticos.
La situación internacional se mantiene en alerta tras confirmarse el positivo de una pasajera francesa y un ciudadano estadounidense repatriado. En España, las pruebas realizadas a contactos estrechos en Alicante y Barcelona han resultado negativas, aunque deberán cumplir aislamiento preventivo.
La jornada se ha visto empañada por el fallecimiento de un guardia civil de 62 años en Tenerife, quien sufrió un infarto durante las labores de control en el puerto. Se espera que el crucero abandone aguas canarias antes de las 19:00 horas, poniendo fin a una compleja operación sanitaria coordinada entre múltiples naciones.



