
El panorama para los partidos de oposición en El Salvador es crítico. Según Nelson Flores, especialista en Administración Pública, estos institutos políticos carecen de liderazgos competitivos y enfrentan un proceso de extinción inminente de cara a las elecciones de 2027. Flores sostiene que figuras de alto perfil no arriesgarán su imagen en partidos que no logran alcanzar ni el 2 % de los votos.
Factores del declive
El análisis identifica tres causas principales del estancamiento opositor:
- Falta de conexión: El único vínculo actual con la población es el rechazo generalizado.
- Fragmentación: El exceso de «personalismos» impide la creación de una coalición sólida.
- Gobernabilidad: La ciudadanía mantiene su respaldo mayoritario al modelo del presidente Nayib Bukele.
Crítica a organismos internacionales
Flores también cuestionó la legitimidad de las denuncias sobre derechos humanos ante la CIDH. Criticó que estas organizaciones «pierden su esencia» al ignorar las décadas de masacres perpetradas por pandillas, alzando la voz solo bajo el actual régimen de excepción. En contraste, destacó el impacto del modelo de seguridad salvadoreño en foros como la cumbre Escudo de las Américas, consolidando el liderazgo regional de Bukele junto a figuras como Rodrigo Chaves de Costa Rica.



