El descontento de los comerciantes informales se ha tomado las redes sociales tras la difusión de una fuerte denuncia. Una vendedora provocó una ola de reacciones en internet al expresar su frustración por la drástica disminución de clientes durante la tradicional temporada de promociones de Mister Donut.
La comerciante explicó que cada año madrugaba para hacer largas filas en las sucursales del restaurante, comprando cajas masivamente para revenderlas y ahorrarle tiempo al público. Sin embargo, este mes las aglomeraciones han bajado de forma considerable, provocando que se quede con inventario estancado y, en varios casos, tenga que desechar el producto echado a perder.
“El peor enemigo de un salvadoreño es otro salvadoreño”, manifestó indignada la mujer, quien aseguró que el margen de ganancia por caja es mínimo y que su labor busca ayudar a la gente. Asimismo, hizo un llamado urgente a la población para apoyar al pequeño emprendedor que depende del comercio diario.
El caso rápidamente se volvió viral y abrió un intenso debate. Mientras algunos cibernautas piden empatía y apoyo para las familias trabajadoras, otros sostienen que la baja afluencia responde a que la población prefiere comprar directamente en el establecimiento comercial.




