
El primer ministro de Portugal, Luis Montenegro, anunció que el país solicitó formalmente a la Unión Europea, España y Marruecos que mantengan aviones adicionales de extinción de incendios preparados en caso de que la situación empeore debido a la actual ola de calor. El mandatario luso explicó que esta medida de carácter inusual no responde a una falta de recursos nacionales para combatir las llamas en el territorio.
Montenegro describió el panorama meteorológico de los próximos días como una situación excepcional, advirtiendo que prácticamente todo el país enfrenta un riesgo muy alto de incendios forestales. Ante esta emergencia climática, el Gobierno de Lisboa prefirió activar de manera preventiva el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, así como los acuerdos bilaterales existentes con sus vecinos más cercanos.
Durante una rueda de prensa, el jefe de Gobierno defendió la estrategia al asegurar que es mejor recibir el apoyo de los aliados y de las naciones vecinas que verse obligados a desviar los recursos técnicos y humanos de otras regiones del país donde actualmente se encuentran desplegados, garantizando así una respuesta integral en todo el territorio portugués.



