
El presidente Nayib Bukele ha resaltado recientemente un avance significativo en el sistema penitenciario de El Salvador al informar que aproximadamente 45,000 privados de libertad se encuentran actualmente integrados en diversas áreas productivas del país. Este esfuerzo forma parte de una estrategia integral que busca transformar los centros penales en espacios de trabajo y aprendizaje, permitiendo que los internos contribuyan activamente a la sociedad mientras cumplen sus penas.
Dentro de este grupo de trabajadores, el mandatario detalló que unos 6,000 internos están dedicados exclusivamente a la fabricación de ropa, demostrando la capacidad industrial instalada dentro de las prisiones. Bukele adelantó que el objetivo gubernamental es ampliar este modelo hasta lograr que la mitad de toda la población carcelaria esté ocupada en labores productivas próximamente.
Este programa de reinserción laboral incluye un incentivo directo para los participantes bajo una normativa que establece que cada día de trabajo efectivo equivale a dos días menos de condena. Esta medida busca motivar a los reclusos a adoptar hábitos de disciplina y esfuerzo que faciliten su futura integración a la vida civil.
No obstante, el presidente fue enfático al aclarar las restricciones del beneficio, señalando que esta modalidad de reducción de penas no es universal. Los condenados por delitos graves, específicamente asesinos y violadores, quedan estrictamente excluidos de esta posibilidad, asegurando que los beneficios de redención por trabajo se apliquen únicamente bajo criterios de seguridad y justicia para la población salvadoreña.
6,000 fabricando ropa, pero en total son 45,000 presos trabajando en diferentes áreas; pronto será la mitad de toda la población carcelaria.
— Nayib Bukele (@nayibbukele) January 8, 2026
Cada día trabajado cuenta como 2 días de condena.
Aclaración importante:
ESTE PROGRAMA NO ESTÁ DISPONIBLE PARA ASESINOS NI VIOLADORES. https://t.co/pC7fZWce3D



