
El presidente ruso, Vladímir Putin, manifestó su disposición a alcanzar un acuerdo con Ucrania y confirmó que Moscú retomará las conversaciones tripartitas junto a Washington y Kiev en torno al próximo 10 de noviembre. Tras reunirse en San Petersburgo con el emisario de la Casa Blanca, Steve Witkoff, el líder del Kremlin señaló que el propósito es pactar garantías de seguridad sólidas, aunque advirtió firmemente que las regiones anexionadas en 2022 no forman parte de Ucrania.
“Ese es el territorio histórico de Rusia”, aseveró Putin al rechazar de plano la idea de congelar el frente de batalla defendida por Volodímir Zelensky. Pese a mostrarse abierto a buscar una salida diplomática, el mandatario recalcó que las fuerzas rusas cumplirán con todos los objetivos militares establecidos si Kiev insiste en continuar la confrontación.
El principal obstáculo para lograr la paz continúa siendo el diferendo territorial. Moscú exige además drásticos recortes en las fuerzas armadas ucranianas y su renuncia a la OTAN, mientras que Ucrania propone frenar los combates en las líneas actuales. A pesar de la mediación estadounidense, las posturas de ambas partes siguen profundamente distanciadas tras más de cuatro años de conflicto.



