
La economía de El Salvador continúa mostrando una sólida dependencia de su diáspora. Según datos del Banco Central de Reserva (BCR), las remesas familiares superaron los $2,435.59 millones durante el primer trimestre de 2026, lo que representa un crecimiento del 7.3% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Solo en el mes de marzo, el país recibió $910.81 millones, un incremento de $47 millones respecto a marzo de 2025. Este flujo financiero se consolida como la columna vertebral de la estabilidad económica salvadoreña, representando aproximadamente el 24% del Producto Interno Bruto (PIB).
Puntos clave del reporte:
- Liderazgo de divisas: Las remesas superan con creces a las exportaciones, la inversión extranjera y el turismo.
- Comportamiento mensual: Tras un inicio de año estacionalmente bajo en enero ($759.45 millones), marzo mostró una notable recuperación.
- Contexto regional: En 2025, el país captó casi el 21% de las remesas del Triángulo Norte.
Este auge responde a la estabilidad laboral de los salvadoreños en Estados Unidos y al creciente uso de canales digitales, que han abaratado los costos de envío, garantizando el sustento de más de 1.5 millones de beneficiarios en el territorio nacional.




