
En una contundente declaración ante el Parlamento, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que Rusia no respaldará ninguna resolución adicional del Consejo de Seguridad de la ONU que imponga sanciones a Corea del Norte. «Ya no aprobaremos resoluciones de este tipo», sentenció el diplomático, marcando un punto de inflexión en la política exterior del Kremlin.
Un cambio de postura estratégico
Lavrov argumentó que las sanciones actuales han perdido eficacia sobre la economía norcoreana. Basándose en sus recientes visitas a Pionyang, el ministro destacó una notable mejora visual y estructural en la capital, mencionando la construcción de nuevos barrios y el desarrollo del complejo turístico de Wonsan, donde aseguró que los turistas rusos tendrán «máxima prioridad».
Este endurecimiento de la postura rusa se produce en el marco de una alianza estratégica fortalecida tras el tratado de cooperación militar de 2024, consolidada por el apoyo de tropas norcoreanas en la región de Kursk.
Escepticismo ante la política de EE. UU.
Respecto a las negociaciones de paz en Ucrania impulsadas por Donald Trump, Lavrov se mostró cauto, señalando que «aún queda un largo camino por recorrer». El Kremlin mantiene condiciones estrictas para cualquier acuerdo, incluyendo:
- La exclusión de Ucrania de la OTAN.
- La prohibición de despliegue de militares extranjeros en territorio ucraniano.


