
“¡Ayúdenme, tengo mis papeles!”, gritó desesperadamente Marta Brizeyda Renderos Leiva, una salvadoreña de 39 años y madre de cuatro hijos, mientras era arrastrada por agentes de civil del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el Aeropuerto Internacional de Salt Lake City.
La escena, captada en video por la escritora estadounidense Shannon Hale, se viralizó en redes sociales y ha desatado indignación en la comunidad latina y críticas al trato migratorio en EE. UU.
Renderos Leiva, quien ingresó al país en 2007 desde El Salvador, suplicó ayuda frente a decenas de viajeros el pasado 29 de octubre. La escritora estadounidense Shannon Hale, quien presenció la escena, narró entre lágrimas que intentó intervenir, pero fue bloqueada por la policía. “Solo pude grabar su rostro para que su familia supiera qué le pasó”, declaró.
Según ICE, la detención responde a una orden de deportación final emitida in absentia el 19 de febrero de 2020, tras no presentarse a una audiencia migratoria. La agencia la califica como “extranjera ilegal” y parte de una “operación de ejecución selectiva”. Renderos Leiva permanece detenida en una instalación en West Valley City, a la espera de deportación a El Salvador.
Sin embargo, su familia y abogado, Adam Crayk, aseguran que nunca recibieron notificación de la orden, pese a residir en la misma dirección por años. Afirman que contaba con un permiso de trabajo válido, solicitud de asilo en trámite y ningún antecedente penal. “Es diabética y necesita medicación; nos sentimos impotentes”, declararon parientes a medios locales. Crayk planea apelar, argumentando fallos en la notificación judicial.
La alcaldesa de Salt Lake City, Erin Mendenhall, cuestionó la operación: “Genera incertidumbre y dolor en nuestra comunidad. El aeropuerto es espacio público; este incidente impacta a todos”. Líderes locales y activistas critican la falta de identificación de los agentes y el “trauma innecesario”.
El caso revive el debate sobre deportaciones masivas en la era Trump, con más de 1.4 millones de órdenes pendientes. Mientras algunos celebran el cumplimiento de la ley, otros lo ven como “secuestro” y exigen reformas humanitarias. Renderos Leiva, trabajadora esencial durante la pandemia, simboliza para muchos el rostro humano de la crisis migratoria.



