
Tras casi una década de misterios sobrenaturales, Stranger Things ha concluido oficialmente en Netflix con el estreno de su último episodio, «Capítulo ocho: Este lado». Sin embargo, el cierre de la icónica serie de los hermanos Duffer ha desatado una tormenta de opiniones divididas, dejando a una gran parte de la audiencia con un sabor agridulce.
El clímax mostró la derrota de Vecna a manos de Once y Will, seguido de un sacrificio aparentemente definitivo por parte de Once. No obstante, el giro más polémico ocurrió con un salto temporal hacia 1989 y un epílogo de casi 50 minutos. Mientras algunos fans celebraron el final feliz de Joyce y Hopper, otros criticaron duramente en redes sociales que el villano principal fuera eliminado a mitad del episodio, calificando la resolución como «la decisión más estúpida» del guion.

Un fenómeno cultural sin precedentes
A pesar de las críticas sobre el ritmo y las dudas sobre la supervivencia real de Once, el impacto de la serie es innegable. Con más de 1,200 millones de reproducciones, la temporada final rompió récords históricos de audiencia. Desde revivir clásicos musicales hasta disparar las ventas de Dungeons & Dragons, Stranger Things se despide no solo como una historia de ciencia ficción, sino como el mayor fenómeno de marketing y cultura pop de Netflix.




