
El Consejo Municipal de La Unión Sur aprobó el pasado 14 de noviembre la suspensión inmediata del síndico municipal, Carlos Mauricio Herrera González, tras un exhaustivo proceso interno que confirmó múltiples irregularidades en el ejercicio de su cargo.
La resolución señala indicios graves de nepotismo y tráfico de influencias, al comprobarse que Herrera gestionó la contratación de su propio padrino en proyectos municipales, conducta prohibida por la Ley de Ética Gubernamental. Además, se documentaron presuntos actos arbitrarios, abuso de autoridad, incumplimiento de deberes, acoso laboral y una supuesta alianza irregular con la concejal Emeli Quezada para favorecer intereses personales.
Entre las denuncias más alarmantes destacan testimonios de empleados que aseguran que el síndico se presentó en repetidas ocasiones a la alcaldía en estado de ebriedad o bajo efectos de sustancias, afectando seriamente el ambiente y el funcionamiento institucional.
El caso se encuentra bajo investigación tanto en tribunales como en la Fiscalía General de la República. Mientras tanto, las funciones del síndico serán asumidas conforme a la ley para garantizar la continuidad de los servicios públicos.
El Consejo Municipal hizo un llamado a la población a informarse únicamente por canales oficiales y evitar difundir rumores que puedan entorpecer el proceso.



