
En una noche consagratoria para la industria de la música, Taylor Swift se convirtió en la reina absoluta de los premios MTV Video Music Awards al superar la marca de 30 estatuillas que compartía con Beyoncé. La cantautora estadounidense selló su récord histórico al recibir el prestigioso galardón inaugural a la dirección artística, además de adueñarse de la categoría más codiciada de la jornada como mejor videoclip por la producción de su tema The Fate of Ophelia.
Durante la ceremonia, la artista sorprendió al público con el estreno del videoclip de su nuevo sencillo Patient Zero, interpretado junto a Dakota Johnson y Colin Farrell. Al recibir el máximo galardón de la noche, Swift ofreció un emotivo homenaje a la recientemente fallecida leyenda del country Dolly Parton, a quien catalogó como la máxima fuente de inspiración para sus narrativas visuales, al tiempo que agradeció el trabajo del cineasta mexicano Rodrigo Prieto en la fotografía.
El evento también regaló momentos memorables con el regreso triunfal de Madonna tras dos décadas de ausencia en la gala, quien compartió escenario junto a Sabrina Carpenter y Charli XCX en un espectáculo inolvidable.



