La administración del presidente Donald Trump notificó formalmente al Congreso la definitiva disolución de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID)

La administración del presidente Donald Trump notificó formalmente al Congreso la definitiva disolución de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el traslado de algunas de sus funciones al Departamento de Estado, mientras que otras desaparecerán si no se alinean con las políticas actuales.
Empleados de la agencia, fueron notificados sobre la eliminación de sus cargos a partir de julio. Tammy Bruce, portavoz del Departamento de Estado, informó que tales cambios no afectarán la capacidad de respuesta ante desastres, aunque no precisó cuántos funcionarios serían despedidos.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, defendió la reestructuración asegurando que los programas esenciales internacionales continuarán enfocados en los intereses estratégicos de Estados Unidos.
La reorganización se completará el 1 de julio, según informó el Departamento de Estado, lo que supone una sentencia de muerte para USAID, una agencia multimillonaria que entre sus proyectos estaba combatir la pobreza y el hambre en todo el mundo, pero que según las ultimas investigaciones, dedico cientos de millones de dólares en asuntos muy cuestionables.
“En los próximos tres meses, trabajaremos estrechamente con el Departamento de Estado para fortalecer sus capacidades y asumir la administración responsable de los programas restantes de USAID para salvar vidas y ayuda estratégica”, declaró Jeremy Lewin enlace de DOGE y alto funcionario del organismo de ayuda.




