
España sufrió este miércoles 28 de octubre de 2026 una de las mayores catástrofes ferroviarias de su historia reciente al colisionar dos trenes de alta velocidad en Urda (Toledo). El impacto ha dejado un saldo provisional de 68 fallecidos y más de 150 heridos, 15 de ellos en estado crítico.
El siniestro se produjo a las 8:53 horas cuando un AVE de Renfe embistió por detrás a un convoy de Iryo en la línea Madrid-Andalucía, afectando a un total de 544 viajeros. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó de inexplicable la instrucción del centro de control de Atocha que ordenó reanudar la marcha tras una falla informática en la señalización, sin advertir al AVE de la presencia del tren detenido.

El Servicio de Emergencias desplegó un amplio operativo que incluyó helicópteros y apoyo municipal en Urda. La circulación hacia el sur permanece completamente suspendida mientras ADIF ofrece asistencia psicológica en las principales estaciones. Ante la gravedad, el presidente Pedro Sánchez y el rey Felipe VI viajaron a la zona, y los partidos decidieron suspender la precampaña electoral.





