
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido una contundente declaración en la que anuncia el fin del flujo de petróleo y apoyo financiero que Cuba recibía tradicionalmente desde Venezuela. A través de un mensaje directo, el mandatario estadounidense señaló que la relación de intercambio en la que la isla proporcionaba servicios de seguridad a los gobernantes venezolanos a cambio de recursos energéticos ha llegado a su fin.
Trump enfatizó que, bajo el nuevo panorama geopolítico, Venezuela cuenta ahora con el respaldo del ejército de los Estados Unidos para su protección, lo que anula la influencia y la dependencia que mantenía el régimen cubano sobre las reservas petroleras venezolanas.
El mensaje presidencial fue enfático al declarar que la cuota de petróleo y dinero para Cuba será de cero a partir de este momento. El mandatario calificó de inaceptable el esquema de intercambio previo y recomendó a las autoridades de la isla llegar a un acuerdo diplomático o estratégico antes de que la situación se vuelva irreversible.
Esta medida busca desarticular la estructura de apoyo logístico y financiero entre ambas naciones caribeñas, reafirmando la hegemonía y el poderío militar estadounidense en la región. Con esta determinación, se marca una nueva fase de presión económica que busca aislar financieramente a Cuba y asegurar que los recursos estratégicos de Venezuela permanezcan bajo la esfera de influencia y protección de Washington.




