
El presidente Donald Trump anunció mediante sus redes sociales que los países integrantes de la Junta de Paz han prometido una cifra superior a los 5,000 millones de dólares para la estabilización de Gaza. Este ambicioso fondo de ayuda se formalizará el próximo 19 de febrero durante una cumbre estratégica en Washington, D.C. El mandatario destacó que estos recursos serán fundamentales para las iniciativas de reconstrucción y el bienestar de los habitantes de la zona, marcando un hito en la diplomacia internacional liderada por su administración.
La iniciativa no solo contempla el apoyo financiero, sino también un despliegue operativo sin precedentes para garantizar la seguridad en la región. Trump confirmó que los Estados miembros han comprometido miles de efectivos que integrarán una Fuerza Internacional de Estabilización y una Policía Local. El presidente subrayó que es imperativo que Hamás mantenga su compromiso con una desmilitarización total e inmediata, posicionando a la Junta de Paz como el organismo internacional más trascendental de la historia contemporánea.
La estructura de esta coalición ha crecido rápidamente desde su fundación en Davos a finales de enero, contando actualmente con la participación de casi 20 naciones. Recientemente, Israel se unió formalmente al grupo tras una reunión clave entre el primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente estadounidense en la Casa Blanca. El bloque incluye a líderes de América Latina, Europa, Oriente Medio y Asia, consolidando un frente diverso para abordar el conflicto, a pesar de que naciones como Polonia e Italia han declinado su participación.
Paralelamente a estos anuncios diplomáticos, Estados Unidos mantiene una presencia militar estratégica en las vías navegables cercanas para respaldar la estabilidad del acuerdo. El despliegue incluye grupos de ataque y destructores posicionados desde el mar Rojo hasta el golfo Pérsico, mientras los enviados estadounidenses mantienen diálogos constantes con funcionarios regionales. Este enfoque dual, que combina una inversión masiva de capital con vigilancia táctica, busca asegurar que el proceso de paz iniciado por la Junta sea irreversible y efectivo a largo plazo.



