
El presidente Donald Trump ha instado a las naciones que dependen del petróleo del Estrecho de Ormuz a asumir la responsabilidad de su seguridad. A través de sus redes sociales, el mandatario afirmó que, aunque Estados Unidos ha «diezmado» la capacidad militar y económica de Irán, el resguardo de esta vía marítima debe ser un esfuerzo de equipo.
Trump exhortó específicamente a países como China, Francia, Japón y el Reino Unido a enviar buques de guerra para escoltar sus suministros. Mientras tanto, prometió que EE. UU. mantendrá bombardeos incesantes contra la costa y la flota iraní para garantizar que el paso sea «abierto, seguro y libre».

El impacto en el comercio global
La ruta, por donde transita una quinta parte del crudo mundial, está prácticamente paralizada desde el conflicto iniciado el mes pasado. Los datos son alarmantes:
- Caída del tráfico: Solo 77 barcos cruzaron en lo que va de marzo, frente a los 1,229 del año anterior.
- Flota fantasma: La mayoría de los buques que se arriesgan a cruzar son embarcaciones antiguas y sin seguros adecuados vinculadas a Rusia e Irán.
- Incidentes: Se han reportado ataques a al menos 20 buques comerciales este mes.
Pese al bloqueo casi total del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, India logró recientemente el cruce de dos buques cisterna sin incidentes, marcando una excepción en un área dominada por la incertidumbre energética.



