
En un nuevo capítulo de su política exterior expansiva, el presidente Donald Trump ha fijado el precio para la que sería la mayor adquisición territorial de la historia moderna: 700.000 millones de dólares. Según reportes de NBC News, esta suma astronómica, que supera la mitad del presupuesto anual del Departamento de Guerra, es lo que Washington estaría dispuesto a pagar para que Groenlandia pase a jurisdicción estadounidense.
Para Trump, la isla de 2,1 millones de kilómetros cuadrados es una pieza clave de seguridad nacional. El mandatario busca disuadir la presencia de Rusia y China en el Ártico, región que considera saturada de naves extranjeras. Además, el territorio es codiciado por sus vastos recursos minerales y naturales.
Una oferta rechazada y tensiones militares
A pesar de la oferta millonaria, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, y el gobierno de Dinamarca han reiterado que la isla «no está a la venta». La tensión ha escalado luego de que Trump no descartara el uso de la fuerza militar, alegando una mala administración danesa. En respuesta, Dinamarca ha incrementado su presencia militar en la zona con el respaldo de la OTAN.
De concretarse, esta compra se sumaría a la lista histórica de adquisiciones de EE. UU., como Alaska o Luisiana, transformando nuevamente el mapa geopolítico mundia



