
El expresidente de EE. UU., Donald Trump, ha vuelto a insistir en que comenzará «muy pronto» una nueva fase de operaciones para detener el tráfico de drogas desde Venezuela, esta vez operando «por tierra».
Esta declaración surge en medio de la campaña militar en curso de la Casa Blanca, iniciada bajo su administración, que involucra a la Guardia Costera y la Marina de EE. UU. en las aguas del mar Caribe y el Pacífico oriental para interceptar envíos de narcóticos. La operación se lanzó en 2020, poco después de que el Departamento de Justicia de EE. UU. acusara formalmente a Nicolás Maduro y a otros altos funcionarios venezolanos de narcoterrorismo, ofreciendo millonarias recompensas por su captura.
Aunque el presidente Trump no detalló la logística ni la ubicación precisa de estas nuevas acciones «por tierra», su anuncio subraya una intensificación potencial en la estrategia de la Casa Blanca contra lo que denomina «narcotraficantes venezolanos». Esta postura mantiene la presión sobre el régimen de Maduro, ligando directamente el tráfico de drogas con la crisis política y humanitaria en Venezuela. La comunidad internacional y los analistas esperan más detalles sobre cómo se ejecutarán estas nuevas operaciones terrestres y su posible impacto en la región.



