
En un movimiento clave para la geopolítica actual, el presidente Volodímir Zelenski formalizó este sábado acuerdos de cooperación en defensa con Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Catar. Estos pactos, con una vigencia de 10 años, buscan establecer cadenas de producción conjunta y fortalecer la capacidad de respuesta ante amenazas tecnológicas, específicamente contra drones de fabricación iraní.
La experiencia de Ucrania en la interceptación de drones —adquirida durante la invasión rusa— se ha convertido en una moneda de cambio valiosa. Kiev propone intercambiar sus interceptores especializados por misiles de defensa antiaérea, optimizando así los recursos de los países del Golfo, que enfrentan ataques recurrentes en el marco de las tensiones regionales.
“La protección debe ser suficiente para todos. Estamos abiertos a un trabajo conjunto que fortalecerá la protección de la vida en nuestros países”, declaró Zelenski.
La gira se vio marcada por la controversia tras afirmaciones de Irán, cuyo mando militar aseguró haber destruido un almacén de sistemas antidrones ucranianos en Dubái. Sin embargo, la cancillería ucraniana, a través de su portavoz Gueorgii Tiji, desmintió categóricamente el ataque, calificándolo de “mentira”. Con este despliegue de expertos y tecnología, Ucrania busca consolidarse como un referente mundial en seguridad defensiva estratégica.



