
El primer bimestre de 2026 ha quedado marcado en la historia contemporánea por una serie de eventos de alto impacto que han alterado drásticamente el orden político y de seguridad global. En apenas ocho semanas, tres figuras de relevancia internacional en los ámbitos de la política, la religión y el crimen organizado han salido de la escena pública mediante operativos militares de gran escala.
La secuencia de transformaciones comenzó el 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses ejecutaron la Operación Determinación Absoluta en Caracas. Esta incursión militar, que combinó despliegue terrestre y aéreo, culminó con la captura de Nicolás Maduro, un suceso que ha generado una onda expansiva de reacciones en toda América Latina, especialmente en países vecinos como El Salvador, que actualmente vive un clima de apertura comercial y festividad.
Semanas después, el 23 de febrero, la atención se trasladó a México. En una operación de alta precisión localizada en la zona serrana de Jalisco, fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho». La neutralización del líder del CJNG representa un golpe estructural al narcotráfico internacional. Finalmente, el 28 de febrero, el panorama en Oriente Medio dio un giro radical con la muerte de Alí Jamenei. El Líder Supremo de Irán falleció durante un ataque conjunto de fuerzas estadounidenses e israelíes, cerrando un febrero que redefine las alianzas y tensiones en el siglo XXI.



