
El Gobierno de Venezuela ha solicitado formalmente una reunión de carácter urgente ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), tras la reciente decisión de la administración de Donald Trump de imponer un bloqueo total a las propiedades y activos del Estado venezolano en territorio estadounidense. Esta medida representa una escalada sin precedentes en las tensiones diplomáticas y económicas entre ambos países.
La representación venezolana ante la ONU argumenta que estas acciones unilaterales constituyen una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios básicos del derecho internacional. Según el comunicado oficial, el bloqueo estadounidense no solo atenta contra la soberanía de la nación, sino que agrava directamente la situación humanitaria al dificultar la adquisición de alimentos, medicinas e insumos básicos para la población.
El canciller venezolano calificó la orden ejecutiva de Trump como un «crimen de lesa humanidad», instando al Consejo de Seguridad a pronunciarse y detener lo que consideran una agresión económica ilegal. El Gobierno de Maduro espera que la comunidad internacional condene estas medidas coercitivas, mientras que la administración Trump sostiene que el objetivo es aumentar la presión para forzar una transición política en el país sudamericano, cortando cualquier flujo financiero que sostenga al gobierno actual.



