
El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, ha generado una fuerte reacción tras afirmar que los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles y señalar que, bajo su análisis, el país vivió un genocidio entre los años 2009 y 2019. Según el funcionario, durante esa década fueron asesinados más de 41,000 salvadoreños, una cifra que sustenta su postura sobre la magnitud de la violencia en gobiernos anteriores.
Ulloa cuestionó abiertamente el silencio de diversos sectores, preguntándose por qué juristas, medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales no han denunciado estos hechos con la misma contundencia que otros casos. En ese sentido, planteó la necesidad de que organismos internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), actúen de oficio para investigar lo ocurrido.
Críticas y señalamientos
El vicemandatario subrayó que este tipo de crímenes no tienen fecha de caducidad y pueden ser juzgados en cualquier momento. Además, lanzó críticas directas hacia entidades que, a su juicio, han omitido estos datos en sus informes de derechos humanos, mencionando específicamente a organizaciones que reciben financiamiento del inversionista George Soros.
Con estas declaraciones, el Ejecutivo busca poner bajo la lupa la responsabilidad histórica de las administraciones pasadas frente a la crisis de seguridad que afectó al país durante años.
Los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles. El genocidio se encuentra tipificado como uno de los crímenes más graves contra la humanidad. En El Salvador se cometió un genocidio entre 2009 y 2019, cuando fueron asesinados más de 41,000 salvadoreños.
— Félix Ulloa (@fulloa51) March 12, 2026



