Zohran Mamdani, el Demócrata Socialista, Conquista la Alcaldía de Nueva York.

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En una noche electoral cargada de euforia y simbolismo, Zohran Mamdani, el carismático asambleísta demócrata socialista de Queens, se convirtió en el 111º alcalde de Nueva York al derrotar al exgobernador Andrew Cuomo y al republicano Curtis Sliwa.

Con solo 34 años, Mamdani hace historia como el primer musulmán y surasiático en ocupar el cargo, y el más joven en más de un siglo. Su triunfo, proyectado por NBC News y CNN apenas una hora después del cierre de las urnas, representa un soplo de aire fresco para los progresistas en una era de polarización nacional.

La contienda, que atrajo más de dos millones de votos –la mayor participación desde 1969, según la Junta Electoral de la ciudad–, fue un duelo de visiones opuestas. Mamdani, nacido en Uganda y criado en Nueva York, emergió de la oscuridad como legislador estatal para capturar la nominación demócrata en las primarias de junio, donde sorprendió a Cuomo, el eterno favorito.

El exgobernador, quien renunció en 2021 amid acusaciones de acoso sexual (que él niega), optó por una candidatura independiente, lanzando ataques feroces contra el «socialismo radical» de Mamdani y su postura crítica hacia Israel. Sliwa, el excéntrico fundador de la Guardian Angels, quedó relegado a un distante tercer lugar.

El candidato ganador construyó su campaña sobre un mensaje simple pero poderoso: la asequibilidad en la ciudad más cara del mundo. «Nueva York no es para los millonarios, sino para los trabajadores que la hacen grande», proclamó Mamdani en su discurso de victoria ante miles de seguidores en el Brooklyn Paramount.

Prometió congelar alquileres, expandir el transporte público gratuito y reformar la policía para priorizar la justicia social sobre la represión. Sus videos virales en redes sociales –donde devoraba arroz halal para denunciar los permisos caros que encarecen la comida callejera– y sus caminatas incansables por los barrios conectaron con votantes jóvenes y primerizos.

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Las encuestas de The New York Times lo daban hasta 25 puntos por encima, y la realidad superó las expectativas: un margen de nueve puntos sobre Cuomo. Los sondeos de salida revelan el terremoto demográfico.

Los votantes menores de 45 años respaldaron a Mamdani por 43 puntos, impulsados por una participación récord en votación temprana (732.000 boletas, 65% del total de 2021). Los neoyorquinos nacidos fuera de la ciudad, muchos millennials y Gen Z, lo prefirieron abrumadoramente.

Sin embargo, perdió entre residentes de bajos ingresos y votantes afroamericanos, donde Cuomo retuvo lealtades moderadas. Figuras como el senador Chuck Schumer y la gobernadora Kathy Hochul lo felicitaron de inmediato, prometiendo colaboración en temas como el alivio a taxistas endeudados. Incluso el exalcalde Bill de Blasio, un progresista veterano, votó por él.Pero la victoria no está exenta de sombras.

 El presidente Donald Trump, quien endorsó a Cuomo la víspera, amenazó con cortar fondos federales a la ciudad bajo un «alcalde socialista». Críticos como Cuomo advirtieron de un «camino peligroso», acusando a Mamdani de inexperiencia e islamofobia inversa.

Dentro del Partido Demócrata, su auge divide: para moderados, es un riesgo; para el ala izquierda, un faro. Brad Lander, contrincante en primarias que se alió con él, lo resumió: «Es la diferencia entre luchadores y farsantes».Mamdani, casado con la activista Rama Duwaji, dedicó su triunfo a los «sueños colectivos».

«Hemos osado soñar en grande; ahora, entreguemos», dijo, con lágrimas en los ojos. Su mandato inicia en enero, en un panorama de crisis habitacional y desigualdad. ¿Podrá traducir el entusiasmo en políticas? Nueva York, multicultural y resiliente, observa con esperanza y escepticismo.

Esta elección no solo redefine la Gran Manzana, sino que envía ondas a las midterm de 2026: el progresismo no es un susurro, sino un rugido.

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