Las autoridades han declarado alertas rojas y adoptado medidas de emergencia para proteger a la población.

Europa vive una ola de calor extrema que ha llevado a varios países a registrar temperaturas récord y a implementar medidas de emergencia. En Francia, la agencia meteorológica nacional Météo-France emitió alerta roja para París y otras 15 regiones. Las temperaturas alcanzan los 41 °C, lo que ha provocado el cierre de más de 1,350 escuelas, restricciones vehiculares y el cierre de la cima de la Torre Eiffel como medida preventiva.
En la península ibérica, España y Portugal han registrado marcas históricas. En el municipio español de El Granado, Andalucía, se alcanzaron 46 °C, el registro más alto para un mes de junio, mientras que en Portugal, la localidad de Mora reportó 46.6 °C, rompiendo récords nacionales. Ambos países enfrentan incendios forestales y condiciones críticas en diversas regiones.
El sur del continente también vive momentos difíciles. En Italia, las alertas rojas abarcan 18 ciudades, incluidas Roma y Milán. La combinación de calor extremo e incendios ha causado dos muertes y evacuaciones masivas en áreas costeras. Turquía no ha escapado de la crisis, con incendios que han desplazado a más de 50,000 personas en la provincia de Esmirna.
Las temperaturas récord también afectan al Reino Unido y los Balcanes, donde los trabajadores y turistas lidian con condiciones climáticas severas. En Londres, el calor alcanzó 34 °C, impactando incluso eventos deportivos como el torneo de tenis de Wimbledon.
Los expertos advierten que el cambio climático seguirá intensificando estos fenómenos, mientras las autoridades europeas trabajan en medidas para mitigar el impacto inmediato. Iniciativas como la apertura de piscinas públicas, visitas a museos climatizados y campañas de concienciación buscan proteger a las comunidades más vulnerables.



